IndigoGirl
Nadando hacia la libertad
Y buscando como no morir en el intento
viernes, diciembre 25, 2009
En todas las series existe un bar, EL bar. Allí transcurren anécdotas, aventuras, historias y a medida que pasan los años aunque todo cambie, el lugar de reunión nunca cambia.
En la vereda transcurrieron los saludos, y en el momento que la puerta se cerró nos miramos desconcertados -¿dónde estamos?- preguntamos casi a coro y estallamos en risas.
Por callecitas de San Telmo del lado "real", ese que no está construido para turistas había una puerta entre abierta, justo sobre ella asomaba un balcón lleno de gente y música.
Entramos curiosos, una larga escalera de mármol nos daba la bienvenida, al tiempo que la luz apagada y la banqueta que bloqueaba el paso nos invitaba a retirarnos. Subimos atrevidos para descubrir una barra, buena música y la mejor onda. Esa noche salieron las alitas de pollo con salsa coreana, campari, cerveza y un brindis en shot que invitó el barman. En ese momento supe que encontré mi lugar.
Poco a poco los amigos se van sumando y las anécdotas apareciendo: siento que mi vida se vuelve divertida, cálida como la sitcom de los martes.
Es fabuloso encontrar un lugar donde: saben tu nombre, se pueda fumar en la barra cuando no hay nadie, pedir cualquier cosa aunque no esté en la carta, una ronda siempre vaya por la casa, hay que tocar timbre para entrar, abra todos los días hasta las 6 de la mañana, suene Nick Cave, haya ChilliBomb, estén siempre amigos dispuestos a ir y sino, te hacés amigos nuevos ahí.
Me enamoré del bar y de los amigos que me acompañan.
Etiquetas: Mi vida
2:41 PM by Indigo
viernes, diciembre 18, 2009
Extrañé este espacio. Mucho.
No hace tanto que dejé de escribir acá, de hecho, fue este mismo año, pero se siente como si fuese una vida atrás. Debe ser que este lugar era mi refugio adolescente y que a esta altura no me quedó otra que hacerme cargo.
Soy la misma perdida, indecisa e insegura, entre otras tantas cosas y al mismo tiempo soy otra: la yo que siempre quise ser. Así es, me estoy perfilando como alguien bastante parecida a mí, qué increíble ¿no?
Entonces no quiero resignarme y olvidar este rincón, aprovecho que tengo un blog más caretón por ahí dando vueltas (uno que no escribo nunca) y la falta de notoriedad que adquirió este para volver a desvariar tranquila.
Atrás quedaron los rulos (que claman por volver) atrás quedaron los kilos (aunque siga batallando) atrás quedó la incertidumbre profesional (y eso que no hago un mango) atrás quedaron las crisis de identidad (descanso hasta los 30) atrás quedó mi ex (gracias terapia) atrás quedaron las crisis matrimoniales (y adelante también) atrás queda una vida rica y bien vivida, por delante todo lo demás (que no es poco).
Te quiero (me quiero). Te extrañé (me extrañé).
Etiquetas: Mi vida
11:34 AM by Indigo
martes, abril 21, 2009
Todo es culpa de Twitter...
Cuidé con muchísimo celo este espacio virtual que sirve paño de
lágrimas y desvaríos. Cuidé que mi nombre no se asocie con este
espacio, discutí con las 3 personas de mi vida real quienes algunas
vez se quejaron por algo comentado acá, y sin importar qué, traté de
seguir lo más auténtica posible.
Pero Twitter creó un gran desbarajuste entre mi vida virtual y social.
IndigoGirl tiene nombre y cara para mucha gente, y esa imagen no es la
que quiero transmitir.
La que decidió no pelearse más con la sociedad, la que quiere
desesperadamente ser parte del sistema (y sueña con formar parte de la
conspiración Iluminati) no es la misma que se expone acá con cada raye
y crisis existencial que tiene.
Pero caprichosa como soy, me niego a resignar este espacio. Ya
existirá un blog con aire a 2.0 que lleve nombre y apellido, el que me
representará social y profesionalmente. Pero acá no.
Unos días atrás había escrito esto "pienso seguir escribiendo todas las animaladas de siempre, y provocativa como soy, más"pero ya no siento lo mismo.
Amo a cada uno de mis lectores, a los que conozco, a los que alguna vez comentaron, a los que siempre están calladitos pero ya reconozco sus ip's, a los paracaidistas y especialmente a los que llegan con búsquedas insólitas por google porque siempre me sacan una sonrisa.
Ayyyyyyyyyyyyy! Soy una flor de tarada. ¿Cómo pudo llegar a pasarme esto?
Quiero escribir sobre rosas y espinas, contar anécdotas, como cuando me paró la policía alguna vez o noches de copas en Madrid y llorar tranquila porque los hombres de mi vida no me quieren. También hay cosas tristes, recuerdos de cosas que no van a volver, o que nunca van a ser.
Quisiera poder descargar acá angustias, alegrías, tristezas y mil historias. Pero ya no puedo, y aunque les parezca extraño, me hace falta; este pedacito de papel virtual me evitaba taaanto drama en la vida real.
Y me tienta, me tienta terriblemente escribir el último post... quizás lo suba, quizás lo envíe en privado, o probablemente lo guarde para mí.
3:54 PM by Indigo
lunes, abril 20, 2009
Te importo, lo demostrás todo el tiempo. Me importás, te lo demuestro todo el tiempo.
Te quiero, me querés, nos queremos.
Basta de excusas. hagamos algo lindo con eso.
Quiero estar con vos.
5:31 PM by Indigo
sábado, marzo 21, 2009
Basta de drama. A partir de hoy elijo desdramatizar mi vida.
En breves, cambios.
5:53 PM by Indigo
viernes, marzo 20, 2009
Estaciones
Otoño, tu llegada.
Con tu llegada, las amarillas hojas secas
empezaron a desprenderse
de los duros troncos.
Con tu partida las hojas se retiraron
alentadas por el frío viento invernal.
Con la primavera,
llegó un nuevo encuentro.
Este fue algo inésperado,
rodeado de flores.
Luego te fuiste; llegaron los calores del verano
y con el llegaste nuevamente.
Fue ahí cuando sentí tu calor.
Ahora el frío viento invernal
volvió a traerte, y esta vez
quién sabe con qué volverás.
14 años.
1:58 AM by Indigo
martes, marzo 17, 2009
Te quiero por lo que sos,
no por tu voz ni tus palabras dulces,
tu carácter o tus ojos celestes.
Las actitudes pueden cambiar;
hasta el amor puede morir
si tu lo quieres matar.
Te quiero, sólo tu alma blanca
pudo comprar mi corazón.
Una palabra tuya puede hacerme reír,
llorar, amar u odiar.
Sos mi rey, emperador, amo y señor
de mi corazón.
Cosas que encontré en la casa de mi abuela. Tenía 12 años cuando escribí esto.
6:43 PM by Indigo
lunes, marzo 16, 2009
Sé que es muy difícil de asimilar para la mayoría de las personas, pero yo no tengo una gran familia, ni una gran relación con mis padres, tampoco tengo hermanos mayores, o siquiera cercanos en edad.
Fui la primer hija y la primer nieta. No tengo primos con una gran relación, todos viven en Misiones; recién ahora, después de muchísimo tiempo, me reencontré con dos primas, las más cercanas a mí en edad, con quienes entablamos algún tipo de conversación cordialmente trivial.
Mi madre siente vergüenza de mí. Con mi padre no me hablo hace 15 años. Mi abuela está grande y desvaría.
Mis amigos tienen mi edad o menos; muchas veces me convertí en referente suya.
Fui la primera en estar en pareja, en mudarme sola y más tarde con él, así como la primera en separarme, tras seis años de relación.
La primera en vivir en otro país; la primera en volver y para no perder la costumbre, la primera en casarme también.
Mi esposo es más chico que yo (tiene 23 años) y mi rabino falleció hace un año.
¿Qué tendrá que ver todo esto? ¿Porqué lo cuento?
Es para explicar que cuando me pierdo no sé para dónde seguir; no tengo con quien hablar ni nadie que me aconseje.
Una vez me dijo "lo que quieras con quien quieras" y me sonó a revelación. ¡Qué tonta!
Lo que sé lo aprendí a fuerza de golpes, que no fueron pocos. Aún así se me escapan cosas que para otros resultan obvias ¿dónde iba aprenderlas?
Tengo afectos, personas que se preocupan por mí, pero la mayoría de las veces me falta alguien que me abrace y me diga "todo va a salir bien, es una etapa, te lo prometo".
6:03 AM by Indigo
martes, marzo 10, 2009
-¿No te entusiasma pensar en el comienzo de clases? ¿Quiénes serán tus compañeros? A mí me gusta eso-
Tengo que dejar de mirarme el ombligo. Vivo tan ensimismada que me estoy perdiendo de un montón de cosas.
Ayer fui con mucha expectativa a la facultad, pensando que va a ser un lindo cuatrimestre, que me gustan las materias que elegí que cursar (salvo quizás por costos y presupuestos, un tedio) y que definitivamente voy a prestarle atención a las personas que van a acompañarme en este tramo de mis estudios.
Una pena que no hubiesen clases, empiezan la semana que viene.
4:17 PM by Indigo
domingo, marzo 08, 2009
Cuando estoy por cumplir años empiezo a pensar que tengo ese número más un tiempo antes del real. Entonces a los 14 y 9 meses, me sentía de 15, por lo que en la fecha de mi llegada al mundo no me parecía un gran cambio, después de todo, hace rato que tenía 15. Este fenómeno se repite casi todos los años, salvo ahora que me abrazé a mis 26 añitos con mucha fuerza.
A los 14 te volvés teen cool, a los 23 joven, y a los 27 innegablemente en adulto. Ya no caben dudas, no puedo hacerme la boluda: con 27 años, soy grande. Aunque no sepa que significa eso.
¿Afuera se percibirá tan rotundo como de este lado?
Creo que tengo otra expresión. Me miro en el espejo y ya no me veo como la niña insegura que se fue; se endureció la mirada y se tensaron los rasgos, es innegable.
Espero de esto sacar la fortaleza necesaria para seguir adelante; no me gustaría ir acumulando cicatrices sin sentido alguno más que el amargarme y que el cinismo se coma mis juegos infantiles (avanzar saltando como en la rayuela, jugar con globos y cantar María Elena Walsh cuando nadie me mira).
Entre tanto descreimiento y obsesión por el control (inútil por cierto, porque la vida es imposible de controlar) hay situaciones que me toman desprevenida y sacan a flote algo diferente. Son pequeños y preciados momentos que me despojan de todo personaje; me permiten hacerme un ovillo como la indefensa como la niña que soy realmente para dar lugar a que brazos ajenos me protejan.
Los que me conocen así pueden considerarme suya.
Mientras se acumulan los años confieso: me gusta que me digan pendeja.
¿No pierdo un poco ese título ahora? ¿Cuántos años tiene que tener el emisor para que sea válido? Si el contraste me hace sentir pequeña, ¿puedo seguir siendo pendejita aunque tenga 27?
No quiero que me importe todo tanto hasta el punto que la estructura me gane.
Quiero seguir jugando, siempre.
Etiquetas: Planteos existenciales
5:50 AM by Indigo