Hay dos clases de vírgenes, los que se desviven por conseguir sexo y a los que le da igual, pero algo es seguro: no tienen una idea clara de lo que se están perdiendo, intuyen que es algo bueno, o eso dicen, pero su vida sigue sin grandes sobresaltos.
Esto mismo pasa cuando se tuvo pocas experiencias o se es menor de edad, recién a partir de los 21 la sexualidad ocupa un rol diferente del de experimentación y juego (de todos modos esto no debería perderse nunca) y se vuelve parte necesaria de nuestras vidas.
Hay un tiempo máximo establecido para buscar sexo; por lo general es un mes luego de la última relación. Pasado este período lentamente se va perdiendo el deseo de caza, el deseo sexual y al final, la sexualidad misma. Ese es el motivo por el cual hay personas que pueden pasar 6 meses o más sin sexo alguno: dejaron de ser entes sexuales.
El eterno "amigo" es un buen ejemplo para los hombres que padecen en las épocas de sequía, y para las mujeres la falta de arreglo, el exceso de "perlitas" como accesorio y la ropa "comoda" son indicadores de vacas flacas.
Existen los que no se dejan amebar y durante ese mes están tan desesperados por encontrar algo antes de olvidar como es un orgasmo, que viven las situaciones más inverosímiles en busca de ese instante preciado.
En esos momentos toda herramienta vale: internet, chat telefónico, el kioskero de la esquina, la gorda de las 5 de la mañana, amigos de amigos, ¿y porque no? Amigos.
Para aquellos que ya tienen un ritmo establecido; lo que normalmente se da gracias a una relación estable (sexualmente hablando, sabemos que el resto puede ser caótico y efímero), los tiempos también marcan algunas diferencias en el comportamiento cotidiano:
La falsa tranquilidad de quien cada 15 días tiene asegurada la acción difícilmente disimulada, porque estando estimulada y carente de desahogo inmediato, la impresión al resto del mundo es la de "un arma cargada". No esta tan desesperada para caer con el primer borracho que se le cruce, pero si ella también tomo unas cosas de mas...
Cuando se tiene sexo asegurado (2 o 3 veces por semana) el ritmo es clásico: Coges un día, y esperas un par para acumular calentura nuevamente. Ante los ojos del mundo sos una persona equilibrada y tranquila que no representa amenaza ni rechazo, y que rara vez levanta la vista para accidentalmente cruzar la mirada con otras en una calle transitada.
El buen sexo suele alimentarse a sí mismo provocando mayor deseo al recuperarse del agotamiento. Si es saciado el mismo día, o al siguiente, se forma una solida cadena que suele durar un par de semanas para algunos, y meses para otros. Sólo unos pocos se encuentran cómodos adoptando esta cadena como estilo de vida. Para cualquiera que este transitando por este periodo la alegría y el buen humor va a formar parte de su personalidad, sonriendo más ante la vida y preocupándose menos por la adversidad.
Fuera de la rueda del tiempo, existen los mal-cogidos (no solo las mujeres pasan por este síndrome). Cualquiera puede pasar por este estado sin importar la periodicidad del acto.
Se reconoce fácilmente a una malcogida por el mal humor constante, la mala voluntad con el prójimo y el desprecio al resto de su género. Los hombres por su parte suelen volverse agresivos como mecanismo de defensa ante su maltratado ego; muchos de ellos (los que estan en pareja) suelen recurrir a la infidelidad como vía de escape para recuperar su autoestima.
Pobre de mí hasta que logre superar este período...